23 septiembre 2006

CC 143 Radio Independencia de Molina


La Radio Independencia de Molina inició sus transmisiones el 1° de octubre de 1953. Hallé la fecha en la red . Las emisiones diarias se iniciaban y finalizaban con los acordes de la marcha "Adiós al Séptimo de Línea", interpretada en arpa por Hugo Lagos, del conjunto foklórico Los Hermanos Lagos.

El nombre se justificaba señalando que la Batalla de Quechereguas, allí cerquita, había sellado la independencia del país (...) cosa por lo menos discutible. Si de mí hubiese dependido la habría bautizado como CC 143 Radio El Abate, de Molina. No podía ser, tenía 13 o 14 años, y en aquella época a uno no lo tomaban en cuenta. Ahora las cabras chicas pueden decidir si toman o no la pildora del día después sin preguntarle a nadie, cosa que me parece bien.

Era un tiempo en que las frecuencias radiales eran adjudicadas de acuerdo a la cantidad de habitantes de una ciudad o pueblo. En todo el país no había más de 50 radioemisoras. Hogaño las frecuencias se otorgan de acuerdo a las existentes en cada comuna. Por eso el número de estaciones en el país supera largo el millar, casi un 90 por ciento en FM.

CC 143 transmitía en el extremo del dial de la Amplitud Modulada. Ilo tempore todo el mundo hablaba de onda larga. La FM tardó diez o más años en aparecer en el escenario de la radiotelefonía nacional. La radio más cercana era la Condell, de Curicó. En Talca transmitían Lautaro, Lircay y Portales. En San Javier, Centenario.

Gerente propietario de Radio Independencia era René Jara Garay, un hombre que vino de Talca y que paralelamente a atender su taller de reparación de receptores fundó la estación. Los estudios estaban ubicados en habitaciones arrendadas pertenecientes a la gran casa que don David Barros poseía en la acera norte de la plaza, donde hoy está el Liceo. Vecino de la radio era el Club Radical, cuyo concesionario era don Tito Saravia. Se agrupaban allí los racionalistas de mi pueblo, a los que no me hubiera sumado en esa época, pero si existieran hoy lo haría con mucho gusto.

El estudio contaba con un pequeño auditorium, con sus paredes cubiertas con cortinas azules. En un altillo especialmente habilitado, desde el cual se podía observar lo que ocurría en el escenario, operaban el radiocontrolador y el locutor de turno. Un micrófono colgante, del tipo llamado panqueque por la gente de radio, presidía los espectáculos de auditorio que se limitaban a los fines de semana, domingo por la mañana.

Recuerdo: haber participado en el programa "Universidad 143", animado por Mario Escobar y Aracely Aqueveque, en que los concursantes contestábamos preguntas al estilo de ¿Quién Quiere Ser Millonario?, claro que con premios mucho más modestos.

Otros espectáculos en vivo: boleristas que venían de Talca con un cantor llamado Marcos Dinamarca. Hay que recordar que aquella era la época dorada, o semi, de Los Panchos y de Raúl Shaw Moreno. También tuvimos una clarividente que impresionaba al público. Adivinaba, y con la vista vendada, todo lo que su partner le consultara sobre los allí presentes.
- ¿Qué piensa la señorita?, consultaba el mago.
- ¡En el amor!, respuesta de la vidente a través de la venda...ohhhh
Hoy irresistible, pero en aquellos años de pueblo un éxito absoluto. La pareja de "parasicólogos" se alojaba en la casa habitación del sastre Rebolledo, con local en calle Molina, vecino a la chanchería La Higiénica.

Locutores de la época: Milton Díaz, profesor de la Escuela 1; Mario Montolivo, vigente aún en la radio chillaneja; Osvaldo Celedón; pongamos Equis Jofré, locutor llegado de las radios talquinas; Equis Cisternas, venido de la Radio Centenario de San Javier. Luis Brinón, ex compañero mio de colegio; René Reyes, hijo de don Manuel Reyes, propietario del más bello taxi que alguna vez utilicé ; Santiago Jara (hijo del gerente propietario) y un muchacho de nombre Luis Ramirez, cautivaron con sus voces a los radiooyentes de Molina y Curicó, en diversas épocas de CC 143 Radio Independencia de Molina. En su última etapa recuerdo a Luis Ramos, instalado en la cabina de locución. Ya la emisora había cambiado de propietario y locación. Ahora funcionaba en la esquina de la calle Roble, frente al Club Social y a la Plaza de Armas.

¿Qué pasó con la Radio Independencia?. Bueno, parece que nunca fue un buen negocio para René Jara. El comercio local no daba para financiar el avisaje que permitiera la operación, además la empresa pagaba cuantiosos seguros, me confidenció el mismo don René, siendo yo un estudiante. La vendió a un político de apellido Aravena, diputado de un partidito de la tambaleante democracia que comenzábamos a vivir a mediados de los años 60.

Luego del golpe de estado la radio la trasladan a Curicó, supe que le cambiaron de nombre y comenzó a llamarse, paradojalmente, "Libertad". Cambió la ubicación en el dial y terminó sus días como CC 145. Ahí la perdí de vista.

De René Jara supe que residía en Victoria. ¿Cómo?. Mi hijo, Hugo, integró el equipo de Concepción que fue campeón chileno de básquetbol infantil en un torneo jugado allí. Durante su desarrollo cierto día lo abordó un señor bajito para preguntarle ¿qué tienes que ver tú con una familia Olea, de Molina?. Mi padre, Hugo Olea, nació en Molina y hoy es periodista en Concepción, la respuesta. Fue lo último que supe de René Jara. Su hijo Santiago murió luego de avecindarse en Talca. Sus hijos (as) deben residir allí y frisarán los 40 ¿o menos?
¿Alguien podría contarme de ellos?...