17 agosto 2005

Los boy scouts




Boy scouts y girl guides han estado presentes en Molina ha mucho. La fotografía muestra una brigada en la esquina de la plaza frente a la Parroquia. Al fondo una casona que todavía está en pie en la entrada de calle Yerbas Buenas.

16 agosto 2005

El padre López





En tiempos del cura Pérez, el último cura del pueblo auténtico, el sotacura o teniente cura, era don José Luis López, "el cura López". Por supuesto mucha gente lo recordará en esta ciudad hoy tan crecida. Habitaba en la casa parroquial y se desempeñaba, además, como el capellán del Hospital y de la cárcel. Donde estaba el hospital San Juan de Dios funciona hoy un cementerio privado. ¿Hospital y cementerio, la misma cosa?.El cura López en la decada del 60 es trasladado a Curicó y allí muere. Quienes lo conocimos no dejamos de verlo por las calles del viejo pueblo con su sotana larga y negra y luego más moderno con su clergyman plomo. Es decir un terno de cura plomo y cuello blanco.López en algún momento puso música a la ciudad. Desde la torre de la Parroquia transmitía música selecta en aquellos días en que no había retreta de la banda de don Rogelio Muñoz, otro de mis personajes favoritos.

Propósito de ninguna manera oculto...




Se trata de publicar todo aquello que sobre Molina poseo, entre otras cosas textos periodísticos publicados en diferentes épocas. También procuraré incorporar fotografías con el afán de mostrar personas del pasado y del presente.
La primera, en tamaño mayor, una tomada a mediados del Siglo XX en la Escuela José Manuel Balmaceda, en donde los antiguos molinenses podrán reconocer a gente de aquellos años. Reconozco a un sinnúmero, entre ellos a mis padres.

El alcalde Prado...





Conocí algunos alcaldes. Del pueblo recuerdo a don Sergio Prado. Para la ciudadanía toda, simplemente "el loco Prado". Cierta madrugada unos vecinos, bien puestones, golpearon la puerta de su casa. Le trajimos un pescado de regalo, dijeron al alcalde en bata de levantar y pantuflas encajándose los anteojos. Que visita a hora tan inoportuna, jóvenes, pero enfin. Al desenvolverlo casi muere, ¡era un sable!... y él que lo iba a meter al refrigerador.
A la mañana siguiente Curicó estaba en pie de guerra, amenazaba con invadir mi pueblo. El arma había sido arrancada a tirones, con un jeep, desde la estatua de Luis Cruz Martínez que se levanta en la Alameda curicana. Interrogados los delirantes autores argumentaron que el héroe niño había nacido en Molina y que no era pecado, ni venial, haber iniciado el traslado del monumento comenzando por lo más liviano.
Otra de don Sergio. Con don Otilio Rojas, dueño de la peluquería, liberal, balmacedista, de bigote kaiseriano, protagonizaban, en el bar del Club La Posada, extensos diálogos doctrinarios iluminados por el magnífico vino tinto que del Valle del Lontué ha manado por siglos. Se prolongaban hasta que don "Otto" recordaba que Prado era socialcristiano. Se ponía de pie y musitaba "alcalde chusumadre".... a lo que éste, también chamuscado, replicaba, en igual tono, con un despectivo "peluquerillo, peluquerillo" ...